Reflexiones

2 meses

Ya llevamos 2 meses de viaje por Asia, ese continente que tanto soñaba descubrir, y que ahora exploramos a nuestras anchas con todo el tiempo del mundo. Pasaron tantas cosas para llegar hasta aquí. Dejamos atrás nuestra zona de confort, esa comodidad y arma de doble filo que te estanca sin que te des cuenta, y lo más preciado que tenemos en la vida: la familia y los amigos. Todo por un sueño, que estamos ahora haciendo realidad: Viajar, descubrir, aprender, empaparnos de culturas diferentes, conocernos un poquito más a nosotros mismos. Siento este viaje diferente a los anteriores, no se si es el hecho de estar en mundos totalmente nuevos y culturas tremendamente opuestas a la nuestra, pero se siente maravillosamente distinto.
Viajar definitivamente se ha transformado en lo que más amo hacer en esta vida. La sensación interna que me produce el conocer lugares nuevos y tan diferentes a mi país es como el sentirse enamorada por vez primera. Como si, no solo mariposas, sino miles de aves de diversas especies revolotearan dentro de mi estómago.
Y pese a que este viaje me ha agotado más que ningún otro, lo estoy disfrutando a concho, con todos los peros que implica: viajes lentos, incómodos y agotadores, baños llenos de arañas donde he desarrollado mi puntería para darle a un hoyo en el suelo intentando no salpicar mis pies, aprender a convivir con mis nuevos «achaques» como el dolor de mi cadera tras horas de caminata con la mochila encima, y agradeciendo cada día a «Jeanette» (mi curvilíneo juanete) que hasta ahora, se ha portado de maravillas. Aunque no tan bien como mi amado e incondicional compañero de viaje, mi novio, quiero decir mi marido! Quien ha hecho de este viaje, algo más llevadero y un sueño hecho realidad.

Juntos hemos explorado lugares alucinantes. (foto: Ta prohm, Angkor, Camboya)
Presenciado maravillas del mundo antiguo. (telón de fondo, Angkor Wat)
Y contemplado sublimes atardeceres...(Bagan, Myanmar)
Hemos probado nuevos y deliciosos sabores. Y al fin hice mi curso de cocina Thai...miren que lindo me quedó ese platito!
Remojamos nuestras "estresadas" humanidades en playas de postal como éstas. (Ko Phangan, Tai)
Tailandia
Myanmar

Y Conocimos interesantes etnias. (Primera foto sacada en las tribus del norte de Tailandia, la segunda, en Myanmar, ex Birmania)

Pero si hay algo que hace que un viaje sea inolvidable, es la gente que se cruza en tu camino. Gente linda, especial e inspiradora como ustesdes Cris y Mai…ya los extrañamos y confesamos que nos dió pena despedirnos de ustedes! gracias por the holy indian bible, por los tips de fotografía y por tan lindos momentos compartidos!

(Foto sacada en un día maravilloso y con la mejor compañía en Lago Inle, Myanmar)

Dos meses ya y falta tanto por explorar aún. Hasta ahora hemos observado y absorbido un montón de imágenes y experiencias que serán difíciles de olvidar. Hemos aprendido un poco de historia y geografia, otro poquito de idiomas, y equilibrado nuestros chacras entre tantos budas y templos. Y por primera vez en 5 años juntos, hemos aprendido, y aún lo estamos haciendo, a «soportarnos» mutuamente 25 hrs. diarias, poniendo en práctica la empatía, la generosidad, la aceptación, tolerancia y respeto, haciendo que nuestro inmenso amor y admiración por el otro crezca cada día más!

"Si quieres saber si amas u odias a alguien, haz un viaje con él" Mark Twain. (foto: Pai, norte de Tailandia)

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