Europa Post fotográfico Viajes en solitario

Capadocia, más allá de los sueños…

Lo que me llevó hasta Capadocia fue sus amaneceres. No soñaba con volar en globo aerostático, pero mi sueño sí se relacionaba con los globos: Ver el amanecer rodeada de ellos, sobrevolando ese paisaje surrealista, entre el suelo y el cielo turco.

Y así como Estambul y sus atardeceres, Capadocia y sus amaneceres.

Durante millones de años, los volcanes, el viento, la lluvia y el hielo, han formado la región que ahora conocemos como Capadocia. A medida que el paisaje se fue erosionando, las piedras basálticas se mantuvieron, formando estructuras cónicas, y algunas de ellas alcanzando una altura de 45 metros.

Si la naturaleza fue el artista que esculpió esta zona, los habitantes de Anatolia, a través de los siglos, han sido los que excavaron las rocas y construyeron viviendas, iglesias y más de 250 ciudades subterráneas.

La Capadocia turca es famosa a nivel mundial por sus vuelos en globo aerostático al amanecer. El vuelo no es barato, pero si eres virgen de vuelos en globo, creo que es EL lugar para tu primera vez.

Los vuelos rondan los 150-200 dólares, y yo que he volado (en Laos y México) doy fe de que es una experiencia alucinante.

Pero volvamos a Capadocia. Ese lugar de Turquía que es parte inevitable del triángulo en el clásico itinerario turístico: Estambul- Capadocia-Pamukale.

Y sí, por muy turístico que sea Capadocia, es sin duda un lugar imperdible no sólo de Turquía, sino del mundo. Su peculiar y onírica geografía, tan lunar, altiplánica y prehistórica a la vez, es un viaje a otro planeta. Su ritmo, tan pausado si vienes de la sobre poblada e intensa Estambul. Su gente, más desinteresada y sonriente. Sus amaneceres, para llorar sobrepasado ante tanta belleza, con cientos de globos flotando a contraluz, como caramelos gigantes que vuelan por un cielo raso que va cambiando de colores mientras despierta el sol.

No quiero presumir, pero he visto muchos amaneceres por el mundo, y como catadora de éstos, debo reconocer que los de Capadocia se posicionan en algún lugar del Top 5.

Cuando vayas a Capadocia, ten en cuenta la importancia del lugar dónde duermas. Goreme, el corazón de Capadocia, es más turístico pero es donde tendrás más opciones de dónde comer, arrendar bicis, agencias con las que podrás recorrer la zona y alojamientos para todos los bolsillos.

Y con respecto a este último ítem, tan importante cuando viajamos, Capadocia es un lugar único en el mundo para vivir la prehistórica experiencia de dormir en una cueva. Es alucinante sentirse como los Picapiedras.

Como mencioné al inicio del post, Capadocia tiene esa particularidad con su geografía, que en términos turísticos ha explotado para ofrecer esa vivencia a quienes la visitan.

Yo busqué como loca, y como los precios son propios de uno de los lugares más turísticos de Turquía, quería acertar bien para que la experiencia fuese perfecta.

Y lo fue. Me alojé en el Elysee Cave House de Goreme y la estadía fue maravillosa. Con desayuno en una terraza con vista al amanecer y a los globos, aunque un poco alejados. Las piezas con calefacción, cosa importante porque en Capadocia, al menos en marzo es para morirse de frío. Así que, ojo con las hostales baratas, porque conocí a varios viajeros que se enfermaron mal y al final les salió más cara e incómoda la estadía. Bueno, para evitar esas cosas, siempre es mejor viajar son seguro!

Aunque suene redudante, yo me voy a la segura con seguros Iati. Aquí puedes conseguir un 5% de descuento https://www.iatiseguros.com/

La comida en Capadocia fue para mí un acierto gracias a un sencillo y familiar restaurante que estaba casi en frente de mi alojamiento: Cappadocian Cuisine. La verdad? busqué por TripAdvisor y tenía tan buenas reseñas que fui a probar y aseguro con certeza que todo lo que decían era cierto. Vaya y compruébelo usted mismo!

Ah!! Y casi al lado de este restaurante, hay uno de comida india, que es más caro, pero está buenísima y muy abundante.

Después de saber 2 cosas tan importantes como dónde dormir y comer, nos queda el qué hacer y qué ver en Capadocia:

Madrugar al amanecer: Y cuando digo madrugar, es levantarse de noche, porque la idea es estar ahí, cuando la noche pasa a ser día; cuando la luz vence a la oscuridad y los globos se liberan en busca del cielo.

«Guau! Pensar que estos amaneceres son mi pan de cada día»

Recorrer la zona en auto: Arrendar un auto en Turquía es un acierto. Es muy conveniente de precio y en términos de optimización de tiempo y autonomía es una ventaja. Recomiendo averiguar los horarios de los tours y lugares a visitar para hacer la ruta al revés y así tener los lugares más fotogénicos para tí solo/a.

Por ejemplo, el lugar de la foto anterior, tomada en Pasabag (Valle de los monjes) se repleta de turistas que llegan en buses, todos apelotonados a la misma hora (lo ví el día antes) Sin embargo, fui a la hora que sabía que ya todos iban haciendo su retirada. Eramos al final yo y una pareja más que también había acertado con arrendar un auto. En el orden de los 30 euros diarios (en liras turcas por supuesto) fue el valor que me cobró Novela Rent a Car con quien no tuve ningún problema.

Visitar el Valle de las Hadas es otro imperdible pero no te recomiendo que vayas en bici desde Goreme. La ruta no tiene un espacio para peatones o ciclistas y la distancia aunque es abarcable con buen estado físico, me parece horrorosa de hacer en días soleados o de calor. En ese caso, que el agua y el protector solar te sobren. A este lugar -que resume una de las postales típicas de la singular geografía de Capadocia-  llegué en auto tras tomar la carretera de salida (o entrada) de Goreme. También fui a una hora sin gente y me di el tiempo de contemplar las famosas chimeneas de hadas, que con sus formas cónicas y fálicas, le han otorgado el título de Valle del Amor 8 o Love Valley)

Uchisar en el valle de las Palomas y manejar por los pueblitos, rutas y paisajes que borden a Goreme hasta perderse. Descubre rincones solitarios, con formaciones extrañas y si andas solo, no te olvides del trípode.

Salir caminando desde Goreme hacia el Goreme Open Air Museum: Como bien dice su nombre, estamos hablando de un museo al aire libre, donde las extrañas formaciones lucen como esculturas en medio de su lunar geografía.

Y bueno, vamos al mejor spot para ver los amaneceres: El Goreme sunset view point (sí, también está bueno para contemplar el atardecer, pero yo le llamaría Goreme sunrise view point) Este lugar está en lo alto de Goreme y lo encontrarás por Google maps como «Aydin Kiragi».

Desde allí tomé las mejores fotos y hay suficiente gente que podrá capturar esa postal contigo abrazada por ese cielo que parece un cumpleaños feliz.

Madrugar y casi morir de frío para ver este espectáculo…sin duda valió la pena (y la alegría)

Porque Capadocia para mí, es un lugar que va, y fue, más allá de los sueños.

Quizás también te interese leer esto:

No hay comentarios aún

Comentar