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Las bellezas del interior de Perú

 

Perú es un país repleto de riquezas. Bañado por las costas del Pacífico, abrazado a la Cordillera de los Andes y sumergido en la selva densa y profunda de su Amazonas, este diverso país cuenta con maravillas naturales que valen más de una visita.

Costa, sierra y selva de pura belleza, y en este artículo nos centraremos en la sierra, el corazón de este gran país y 6 de sus paisajes y experiencias más increíbles.

La sierra peruana comprende la zona de la Cordillera de los Andes, y atraviesa todo el territorio del país, de norte a sur. Es una región con un clima que varía desde templado, gélido, subhúmedo hasta semiárido. Y constituye el 28 % del territorio peruano.

 

Lago Titicaca

Al sur de Perú se encuentra el lago navegable más alto del mundo. El lago Titicaca, compartido con Bolivia, y donde compartí una tarde con los Uros, que viven en islas hechas de totora, un junco que crece bajo sus aguas. Habitada por aimaras, este lugar es considerado como una de las civilizaciones andinas más antiguas, por haber surgido mucho antes que los incas. Esta zona, que cuenta con 40 islas, crece económicamente debido a la pesca, al trueque, y hoy que ya es popular, gracias al turismo.

Desde Puno nos fuimos a Cuzco y sus alrededores, que cuenta con un valle sagrado hermoso, y montañas que enmarcan paisajes de altura con una belleza indescriptible.

Vinicunca, o la Montaña de Colores

A 3 horas de Cusco se encuentra la Montaña arcoiris, también conocida como Montaña de Colores o Vinicunca.

El cerro Vinicunca se encuentra en el camino al Ausangate, la montaña sagrada de Cusco, antigua capital del imperio incaico, y centro del Qoyllurit’i, la mayor peregrinación religiosa de Perú, reconocida desde 2011 como Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco.

Esta maravilla comenzó a formarse 24 millones de años atrás aproximadamente. En ese entonces, diferentes capas de sedimentos de rocas como areniscas, halitas, gravas, caliza que van desde el ocre, el verde, el amarillo y el blanco junto con otros minerales, se fueron compactando una encima de otra hasta formar diferentes capas, una sobre otra. Al pasar el tiempo, con el movimiento y choque de las placas tectónicas nacieron estas montañas.

Es un trekking de 3 horas desde la base, atravesando un valle hermosísimo con vistas al Ausangate, si el clima acompaña. La cima está a 5200 msnm y vale cada paso. Caminar lento, muy lento,  es fundamental ya que el mal de altura es inevitable. Hay que considerar además el clima: por muy soleado que esté el día, más arriba te toca transitar por al menos 3 estaciones, y el frío + viento en la cima es bravo. Vestir en capas, llevar suficiente agua, un snack calórico y bloqueador son ingredientes básicos para esta dura caminata.

(+ Fotos e info del trekking a Vinicunca en este post)

Lamentablemente, esta belleza natural está actualmente en peligro de extinción. El boom turístico de esta montaña y los ojos de una minera canadiense puestos sobre esta zona, ponen en riesgo no sólo a la montaña, sino a buena parte de tierras sagradas y comunidades que viven de la agricultura.

 

Las Salineras de Maras en el Valle Sagrado

Estas 3.000 piscinas poco profundas y llenas de agua salada, están excavadas en la ladera de la Montaña QaQawiñay a 3.380 metros de altura, a 46 km de la ciudad de Cusco, en el valle de Urubamba. Son alimentadas por un manantial subterráneo hipersalino que se originó hace 110 millones de años durante la formación de las montañas de la Cordillera de los Andes.

Sólo hay 4 lugares del mundo de donde se puede extraer sal rosada y Maras es uno de ellos.

Sin duda, un imperdible del valle sagrado.

Laguna Humantay

Otro trekking de altura en la Ruta Salkantay. Una laguna verde esmeralda rodeada de montañas nevadas donde incluso puedes hacer base en su campamento. Una caminata dura pero más corta y a menor altura que la de Vinicunca. Al llegar a los 4.200 msnm te encuentras esta explosión de colores fríos.

Es hoy un tour bastante popular que sale desde Cusco, aunque nosotros lo hicimos en nuestra casita con ruedas. Acampar rodeados de esa majestuosidad es algo que jamás olvidaremos.

 

Laguna Parón

Si la laguna Humantay es una maravilla, la Parón no tiene adjetivos.

Esta preciosa laguna está inserta entre nevados y glaciares en medio del Parque Nacional Huascarán,  a 4.185 metros sobre el nivel del mar. Su contenido de agua se estima en 55 millones de metros cúbicos, de ahí que sea también utilizada como reservorio de agua para abastecer a la Central hidroeléctrica Cañón del Pato, una de las principales generadoras de energía del Perú.

Su sinuoso y difícil camino que nace en Caraz, al norte de Huaraz, te hace maldecir cada curva, pero la recompensa es un paraíso montañoso similar a los de nuestra espectacular Patagonia.

 

El Nevado Pastoruri en la ruta del cambio climático

El Nevado Pastoruri -a 5240 msnm- se encuentra en el corazón de los Andes Peruanos, enclavado en la cordillera blanca del departamento de Ancash.

El Pastoruri es hoy la ruta del cambio climático, que con el paso de los años ha registrado un retroceso significativo de su masa glaciar.

Su renovada ruta es la nueva propuesta turística que se presenta en un área con restos fosilizados de la flora y fauna que habitaron hace millones de años.

Al final del camino se encuentra el glaciar y una cueva de hielo.

 

Claramente, Perú es mucho más que Machu Picchu, riqueza cultural y deliciosa gastronomía, y tras conducir durante meses por cada rincón de este gigante país, nuestros aplausos se los llevan éstas bellezas de su interior, postales maravillosas que desencajan la mandíbula de cada uno de sus visitantes.

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