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San Pedro de Atacama: La magia del norte chileno

En el norte del país más largo del mapa -Chile- se haya el desierto más árido del mundo. Y en medio de ese paisaje hostil, existe un oasis que le da vida, y ese es San Pedro de Atacama. Este mágico rincón pertenece a un planeta que está alineado con el altiplano boliviano, pero por el lado chileno. Y en estos altos e infinitos paisajes, la puna y la sal condimentan un viaje repleto de imágenes surrealistas. Imágenes que te harán volar sobre la magia de este desierto único, que comparte territorio con volcanes, geysers, salares, lagunas y pueblos perdidos en medio de la nada…o quizás, en medio de todo.
Cuando pensamos en el norte chileno, San Pedro es el primero en aparecer en nuestra mente con su vasto desierto, sus lagunas a 4000 metros de altura, sus nubes de algodón y sus flamencos que acarician el horizonte con su elegante vuelo.
No por nada es el destino favorito del norte tanto para chilenos como para extranjeros.
Y es que el desierto tiene una magia única y especial, con sus cielos estrellados de vía láctea encandilante que atrae a los amantes de la astronomía y astro fotografía.
Allá, donde el cielo y la tierra se funden en ese infinito enmarcado por el volcán Licancabur; allá, donde la luna tiene su propio valle, es donde se extiende la invitación a explorar la magia onírica del desierto.

Este surrealista rincón del altiplano tiene iglesias en el cielo y calles barridas por la arena y el barro que han secado la piel de los niños que juegan sin zapatos.

Su cercanía con Argentina y Bolivia ofrece itinerarios completos por el altiplano, combinando rutas por el Salar de Uyuni y las lagunas altiplánicas de la reserva Eduardo Avaroa por el lado boliviano y Salta + Jujuy + Salinas Grandes por el lado argentino.

Piedras Rojas

Este paraíso sin playas llamado altiplano, está repleto de accidentes geográficos, la mayoría de ellos provocados por la erosión del viento que con los años ha tapizado de colores el paisaje.
Y en estos rincones infinitos del mundo , la puna y la sal condimentan ese viaje que promete imágenes surrealistas que te harán volar sobre la magia de este desierto único, que comparte territorio con volcanes, geysers, salares, lagunas turquesa y pueblos perdidos en medio de la nada…o quizás, en medio de todo.
Desde campings a hoteles de lujo, hablamos de un destino para todos los bolsillos con oferta de alojamiento amplia y variada.

Así mismo la oferta culinaria que se concentra en la calle Caracoles con varios restaurantes a su paso.
Su cercanía y accesibilidad en vuelos con buenas ofertas a Calama, convierten a San Pedro en una opción tentadora.

Los alrededores de San Pedro son sus mayores atractivos y se pueden visitar mediante agencias que ofrecen los siguientes tours:

– Amanecer y desayunar en los Geysers del Tatio + Pueblo de Machuca donde puedes degustar una deliciosa empanada de llama.
– Impregnarte de la belleza de las lagunas altiplánicas y del contraste de rojos y turquesas en Piedras Rojas. Sólo algunas agencias visitan ambos lugares.
– Ver el sol caer desde las alturas del Valle de la Luna y del salar de Atacama.


– Flotar sin mayor esfuerzo gracias a la alta concentración de sal sobre la famosa laguna cejar o en las aún no tan conocidas Lagunas escondidas de Baltinache.
– Hablando de lugares poco conocidos, está el colorido salar de Tara y el Valle del Arcoiris. Son a mi gusto lugares imperdibles.
– Visitar el observatorio más grande del mundo: ALMA. Que recibe visitas con previa inscripción. El traslado desde San Pedro al observatorio es gratuito en un bus Alma para quienes hayan obtenido el permiso de asistir. Ofrece además a los visitantes una oportunidad única de conocer cómo es la vida diaria de quienes trabajan en una de las instalaciones científicas más avanzadas del mundo.
– También, si necesidad de contratar tour con agencia, puedes arrendar una bicicleta y perderte por los laberintos de la garganta del diablo, o bien pedalear hasta la piedra del coyote que ofrece vistas impresionantes del valle de la muerte.

Cruce a Bolivia: Aventura sobre ruedas

Recomiendo, si el viaje es de más de una semana, considerar hacer el tour de 4 días 3 noches que te lleva a una de las maravillas naturales más impresionantes del mundo: El famoso Salar de Uyuni. Se trata de una explanada infinita vestida de un blanco que enceguece.
Ese cruce a Bolivia te brinda la posibilidad de recorrer infinidad de lugares alucinantes y fotogénicos: Primero te interna en la espectacular Reserva Natural de Eduardo Avaroa que alberga sus preciosas Lagunas altiplánicas de color verde blanca y colorada. Esta última ofrece un espectáculo visual insuperable, con sus más de 30.000 flamencos de plumaje rojo que al volar se despeinan con la brisa de la altitud. También se hace un stop en el camino en un restaurante Luego atraviesas un mágico desierto con su famoso árbol de piedra y otras formaciones como sacadas de la luna o de algún lejano planeta.

Y antes de llegar a la gran joya – el vasto e infinito Salar de Uyuni- donde volverás a la infancia jugando con las perspectivas, pero antes conocerás el mítico cementerio de trenes que está ahí en medio del desolado altiplano boliviano. Toda esa experiencia hará que tu viaje sea perfecto, porque por si fuera poco, tienes la opción de retornar a San Pedro de Atacama.

Cada detalle de mi experiencia viajando de San Pedro a Uyuni la puedes leer acá

San Pedro invita a perderse en la dirección correcta. A descubrir la magia del desierto y sus cielos estrellados. Y a sentir la mística y contemplar ese abanico de horizontes surrealistas como recién sacados de un cuadro pintado por Dalí.

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